"La libertad consiste en elegir dónde, cómo y con quién pasar nuestros días"

Aniko Villalba
       Tengo el gusto de inaugurar esta nueva sección del blog, en la cual me encargaré de entrevistar a distintos bloggeros con el objetivo de inspirar un poco más a los lectores, con Aniko Villalba del blog www.viajandoporahi.com.
       Escritora itinerante, como se autodenomina, en 2008 decidió tomar su mochila y salir de viaje por Latinoamérica durante 9 meses, al tiempo que escribía un blog para el diario La Nación de Argentina. Hizo del nomadismo su estilo de vida y, al día de hoy, recorrió más de 40 países de América, Asia, Europa y África, colaborando de manera frecuente con distintos periódicos y revistas.
       En 2013 publicó su primer libro de viajes titulado: “Días de Viaje”, en donde la autora narra, de manera íntima y personal, sus travesías en torno a los países visitados.
Sin más preámbulos, la entrevista:


Se sabe que el proceso de creación de un libro suele ser largo. Vos finalmente cumpliste uno de tus sueños y publicaste Días de Viaje ¿Cuál fue la parte que te resultó más dura?

Empezar. Fue muy difícil enfrentarme a las 350 páginas en blanco, que era la extensión que quería que tuviera mi libro. Tenía las historias, las ideas, sabía qué quería contar, pero lo más difícil fue encontrarle un eje a todo eso y ponerme a escribirlo. Una vez que tuve el primer borrador listo, todo fluyó. Aunque otra parte dura fue leer ese primer borrador: ¡Me parecía malísimo! Creo que uno es su peor crítico.  

¿Un sueño por cumplir?

Un montón. Publicar más libros, hacer un viaje alrededor del mundo en barco, vivir en una casa rodante, armar un centro cultural de viajes, tener una familia viajera.

¿Cómo sería ese centro cultural de viajes que tenés en mente?

Sueño con, algún día, tener una casita en algún pueblo frente al mar. Pero además de que sea mi espacio de vida y de trabajo, me gustaría que fuese un centro cultural dedicado a viajes y viajeros, un espacio informal donde los viajeros que estén de paso puedan reunirse a charlar, a mirar mapas, a compartir historias. Me encantaría que tuviese una biblioteca, un espacio para proyectar películas, una pared para exposiciones de fotos, un rincón de leer, todo con la calidez de un hogar.


¿Qué es lo que más extrañás estando de viaje?

A mis amigos. Me encanta conocer gente y me hice muy buenos amigos viajando, pero extraño mucho a mis amigos de siempre, a esos a los que no les importa que yo sea viajera o no, ya que nuestra relación no está definida por eso. Extraño poder verlos en cualquier momento, ir a tomar un café en mitad del día, reunirme a charlar. Skype ayuda pero no es lo mismo. Y con la familia igual. También extraño mi biblioteca y tener un espacio propio donde escribir.

¿Un miedo o una fobia que hayas logrado superar? ¿Cómo lo conseguiste?

Te voy a responder con lo opuesto: durante mis viajes desarrollé una fobia nueva. De repente me da terror viajar en avión. Antes no me pasaba, incluso lo disfrutaba, pero tuve dos situaciones de turbulencia y quedé medio traumada. Siempre pienso que no quiero morir en un avión: me parece una muerte muy cara y horrible, eso de saber que en cinco minutos te morís debe ser lo peor.

¿Qué consejos le darías a las personas que desean ser nómadas digitales?

Que si quieren tener ese estilo de vida, no escuchen a lo que les dicen los demás. Siempre habrá gente que opinará que “eso no se puede”, “es una vida irreal”, “se necesita mucha plata”, “no es un trabajo en serio” y cosas así. Yo comprobé que se puede y conocí a cientos de personas que también viven así. Pero les diría, también, que no todo es color de rosa, que vivir en movimiento tiene su lado oscuro, que hay que saber desapegarse de las cosas y de las personas y hay que aprender a estar lejos de todo.

Suele decirse que una comida memorable no es sólo el sabor, sino también el entorno y la sensación que genera. Teniendo en cuenta el contexto… ¿Qué comida te resultó exquisita? ¿Podrías contarnos la experiencia?
Tantas… Pero se me viene a la mente Malasia, uno de mis países preferidos para comer, junto con Tailandia. Uno de mis platos preferidos es el roti canai, que en realidad es algo muy simple: un panqueque salado, digamos, que se come con distintos currys o salsas. Es una comida india-malaya, se come con la mano —otra cosa que me encanta— y a toda hora: de desayuno, almuerzo, cena, aperitivo, cuando quieras. Fue lo último que comí antes de irme de Malasia, de despedida. Y ahora que pienso en eso me dan unas ganas...

¿Qué fue lo más importante que te enseñó el modelo de vida alejado de los estándares habituales que llevás?

Que uno puede ser dueño de su tiempo y que en eso consiste la libertad: en elegir dónde, cómo y con quién pasar nuestros días.

¿Un lugar del mapa que te haya enamorado? ¿Por qué?

Penang, en Malasia, me enamoró por su comida, su mezcla cultural, su vida callejera, sus festivales. Viví casi tres meses ahí y siempre tengo ganas de volver y quedarme más tiempo.
Barcelona también es una ciudad por la que sentí amor a primera vista. Me encanta todo de ella: la arquitectura, el mar tan cerca, la vida cultural, el arte callejero, la comida, la gente, el ambiente. Fui varias veces y también sueño con quedarme un tiempo largo por allá.

¿Una frase o enseñanza que te haya marcado y quieras compartir con otras personas?

Un montón, cada vez que leo algo que me gusta lo anoto en mi cuaderno de turno. Pero en estos últimos meses, creo que lo mejor que leí fue el tratado de la brevedad de la vida, de Séneca, un filósofo del siglo 1. Escribió en el año 55 d.C. lo que todavía hoy debatimos y nos preguntamos. Me quedo con este fragmento:

“Nadie te restituirá esos años, nadie te devolverá tu propia persona. La vida seguirá su camino sin volver hacia atrás ni detener su carrera. No armará alboroto, no te dará ningún aviso de su velocidad: se deslizará callada. No será más larga por mandato del rey ni por aprobación del pueblo. Así como empezó a correr desde el primer día, seguirá corriendo sin hacer pausas. ¿Qué pasará? Tú habrás estado ocupado mientras la vida se aceleraba. Mientras tanto llegará la muerte, para la cual, lo quieras o no, habrás de tener tiempo de sobra.”

¿Qué pregunta te harías a vos misma y qué responderías?

Me preguntaría qué salí a buscar en mis viajes y qué encontré después de siete años. Sería muy difícil responderla en una frase, pero diría que salí a buscar un modo de vida distinto, salí a buscar algo que me apasionaba, salí a buscar otras culturas para aprender de ellas y escribir acerca de ellas. Y encontré de todo: ese modo de vida, eso que me apasionaba, esas culturas, la inspiración para escribir; pero también encontré momentos difíciles, desilusión, angustia, tristeza, soledad, fobias nuevas. Y entremedio de todo eso, encontré la felicidad de ser dueña de mi tiempo.

1 comentario:

  1. Bien Ale,
    Quizás te sirvan estas fuentes para tu nueva sección:
    https://plus.google.com/104650742514172764827/posts
    https://plus.google.com/s/%23viajeros

    Saludos!

    ResponderEliminar