Qué ver y hacer en San Andrés

Acuario
La oportunidad de viajar a San Andrés desde Medellín se nos dio casi de casualidad y fue uno de esos paréntesis en el viaje que tan bien le hacen al cuerpo y al alma. Lo cierto es que San Andrés no es un destino mochilero y eso hace que los valores de hospedaje y excursiones se disparen indefectiblemente. Sin embargo, un guiño del camino hizo que nos decidiéramos a viajar casi sin pensarlo. 
Habíamos oído hablar de las aerolíneas Low Cost (o bajo costo), pero nunca nos imaginamos que los precios iban a ser tan tentadores. Hoy entro a la web de la aerolínea (www.vivacolombia.co)* y encuentro pasajes desde Medellín a San Andrés por 59 dólares. Existen más caros y seguramente los habrá más baratos también, dependiendo de la oferta y la demanda y, por supuesto, de las fechas. Así y todo, el hospedaje costaba más de lo que usualmente pagábamos en otros lugares, pero la verdad es que se puede ahorrar bastante cocinándote tu propia comida y haciendo uso del siempre conveniente transporte público. 
San Andrés es un paraíso con todas las letras y por eso jamás nos arrepentimos de la decisión de conocerlo, aunque eso significara un duro golpe para nuestro bolsillo. Nosotros nos alojamos en el hostel El Viajero, en habitación compartida y con cocina a disposición, que es uno de los más económicos de la isla. Aún no logro sacarme de la cabeza esa imagen de un mar de a ratos celeste, de a ratos azul furioso, de a ratos de un intenso verde esmeralda; mientras tomaba un reconfortante desayuno con todo tipo de exquisiteces a mí alrededor.

¿Dónde queda?

“Bienvenidos a Nicaragua”, vocifera un colombiano apenas el avión toca tierra firme, ante las risas y el alborozo de los pasajeros que festejan con el mismo fervor, tanto el aterrizaje como el chiste. San Andrés se encuentra localizada en el Mar Caribe, a unos 191 kilómetros al este de Nicaragua, país que supo reclamar la soberanía de las islas que conforman el archipiélago, que hoy en día pertenece a Colombia.

Qué ver y hacer en San Andrés

La isla posee la ventaja de ser pequeña, por lo que es muy sencillo recorrer la ruta que lleva desde la punta norte hasta la punta sur, a través de 32 kilómetros de playas de fina arena blanca enmarcadas por un mar de tonalidades cambiantes, de vegetación de un verde intensísimo y pintorescas casitas de madera. Las opciones para completar el paseo van desde el alquiler de una bicicleta, un auto, un carrito de golf o el uso del transporte público (opción que elegimos nosotros).

Ruta en San Andrés, flanqueada por pintorescas casitas
Jhonny Cay
Un cayo de arena blanca y agua de un profundo tono azulado. Se accede en lancha desde las playas del centro y el coste de la entrada es de menos de 2 dólares por persona. Uno tiene la posibilidad de explorar el islote, apreciar la belleza de iguanas de vivísimos colores o disfrutar de un almuerzo con productos típicos.

Acuario
Se vende junto con la visita a Jhonny Cay y cuesta alrededor de 7.5 dólares por persona. Es una excursión que vale la pena porque uno recorre una especie de acuario natural formado por corales, en donde se pueden ver innumerables peces coloridos y hasta mantarrayas.

Playa del Centro y Playa de San Luis
La Playa del Centro es la más concurrida de la isla y a la vez, a nuestro parecer, es la más linda. La Playa de San Luis, a unos 10 minutos en bus desde el centro, es más solitaria, pero el mar tiene demasiadas rocas y eso resulta bastante molesto a la hora de bañarse.

Rocky Cay
Una playa algo más alejada y un tanto escondida. Si bien está algo descuidada, vale la pena conocerla porque cerca de la costa se encuentra un enorme barco encallado, como una inmensa mole oxidada por el paso del tiempo, que convierte al sitio en un lugar ideal para hacer snorkel.

West View y La Piscinita
Dos lugares distintos para hacer snorkel y disfrutar de la vida marina de la isla de San Andrés. Nosotros conocimos West View, que además tiene un tobogán y un trampolín y se puede acceder pagando un dólar y medio por persona.

Pequeña iguana en Jhonny Cay
El Hoyo Soplador
Es un hueco en la costa rocosa que expulsa un potente chorro de agua natural que puede alcanzar los 10 metros de altura, producto del incesante golpe de las olas. Es un sitio muy turístico y nosotros no lo conocimos.

La cueva de Morgan
Cuenta la leyenda que el reconocido pirata Henry Morgan utilizó esta cueva para ocultar los tesoros que robaba a los españoles, allá por el Siglo XVII. Una visita obligada si se desea adentrarse en la historia de la isla y conocer algunos de sus mitos y leyendas.

Compras
San Andrés es un destino libre de impuestos, así que si se va con la idea de gastar (cosa que no fue posible en nuestro caso), es un excelente lugar para cargarse de regalos.

Honestamente, San Andrés no estaba en nuestros planes, pero fue un lugar que nos maravilló y, a pesar de ser una isla bastante pequeña, una única visita no alcanza para conocerla en su totalidad.

*¡Ojo! La aerolínea permite llevar un equipaje de hasta 6 kilos y de 40x35x25 centímetros, superados esos límites empieza a cobrar un extra. Así que, a viajar liviano.

Vista desde el hostel en el que nos alojamos


¿Qué otras excursiones conocés y recomendarías? Dejanos tu opinión en los comentarios.

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